EL COLOR PARA RELACIONAR IDEAS

Ya lo dijo Kandinsky “El color es un poder que influye directamente en el alma….”

Pero es que además, el uso intencionado del color es capaz de establecer por sí mismo jerarquías y relaciones. Vamos a ver cómo.

Para empezar, un apunte rápido sobre teoría del color.

Aquí os presento al círculo cromático, para muchos, un amigo, y para otros muchos, ¡un gran desconocido!

EL CÍRCULO CROMÁTICO

El círculo cromático se compone de:

_Los colores primarios (rojo, amarillo, y azul cuando hablamos de colores materia)

_Los colores secundarios, que surgen de la mezcla de dos colores primarios.

De este modo, a los colores enfrentados en el círculo se llama colores “opuestos” o “complementarios”. Un color primario, siempre tiene como color complementario al color que ha surgido de mezclar los dos colores primarios restantes.

Colocando un color primario junto a su opuesto, conseguimos el máximo contraste.

El azul es opuesto o complementario del naranja.

El rojo tiene como complementario al color verde.

Y el amarillo tiene como opuesto o complementario, al morado.

Y si hablamos de opuestos, también hablamos de “análogos”, que son los colores que se encuentran juntos en el círculo cromático.

APLICAR LA TEORÍA

¿Cómo podemos aplicar esta teoría del color en nuestra vida profesional y académica?

Con estas premisas podemos organizar, jerarquizar y visualizar la información que nos interesa aunque no esté físicamente relacionada.

Para identificar y agrupar conceptos relacionados o semejantes, utilizaremos el mismo color, o colores análogos.

Y del mismo modo, para identificar ideas contrarias, o enfatizar conceptos, utilizaremos colores complementarios.

Así de sencillo, y así de eficaz.

¿Se te ocurre cómo aplicar esta teoría del color en tu actividad diaria y en tu vida profesional? ¡Déjanos un comentario!

Y si no te apetece leer…siempre puedes ver el vídeo en

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