7 Consejos sobre cómo TELETRABAJAR con Niños PEQUEÑOS en Tiempos del Coronavirus

Estrategias sencillas para teletrabajar con niños durante el confinamiento

Las estrategias para mantener la cordura y optimizar la productividad desde casa cuando tenemos que teletrabajar con niños o personas dependientes a nuestro cargo

Llevamos ya una temporada adaptándonos a esta situación y parece que va a alargarse, así que éste me pareció un debate muy adecuado para publicar. Cuando pregunté a la gente de mi entorno sobre cómo estaban llevando este controvertido tema, el trabajo remoto desde el hogar con niños a cargo,  y cuáles eran sus recomendaciones basadas en la propia experiencia, los primeros impulsos de respuesta fueron desmoralizadores: “Imposible”, “No se puede, así de crudo”, “Suicidio”

Sobrevive el que mejor se adapta al cambio

Sin embargo, si algo ha demostrado la humanidad en cada una de sus etapas y grandes crisis históricas es la capacidad para adaptarse a los cambios en tiempo récord y sacar de ello resultados positivos, aunque sea difícil valorarlo así si no es desde la perspectiva que brinda el tiempo. Así que tranquilos, teletrabajar con niños no podrá con nosotros.

Tras analizar las opiniones y experiencias de diversas tipologías de familia (monoparentales con hijos, parejas con un hijo pequeño, parejas con dos hijos tanto de edades similares como con diferencia de edad…), estos son los consejos que os damos desde Marina Marisma para que sobrellevar esta ardua tarea sea lo más sencillo posible y repercuta en pro de nuestra salud mental, resumidos en los siguientes puntos:

1. INTENTA NO AGOBIARTE

Este consejo lo recibí en primera persona del entrenador y psicólogo Manuel Colomá y apenas unos segundos después mi cabeza ya había hecho “clic” y mi actitud había cambiado. Pocas veces la vida nos brinda una oportunidad así (aunque sea en forma de pandemia) y hemos de recordar que “no hay mal que por bien no venga”: ¿Cuántas veces habéis oído a otros padres y abuelos hablar de lo rápido que crecen los niños? Hemos de exprimir al máximo esta situación en la que por suerte (o por desgracia) no vamos a perdernos ni un segundo de cómo se hacen mayores nuestros hijos.

El día a día dentro de casa

Las recomendaciones siguientes pretenden que seamos capaces de llevar un ritmo de vida sano y sostenible en el tiempo, dado que desconocemos hasta cuándo se alargará esta situación y cómo cambiará nuestro modo de vida: Será como un viaje, en el que uno debe reposar después y mirar las fotos para realmente asimilar lo mucho que ha aprendido, disfrutado y lo irrepetible que ha sido la experiencia.

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Como ya nos mostró una de las grandes películas de la historia del cine, que seguramente todos conocéis, Ciudadano Kane, (1941), en el lecho de muerte no vamos a recordar “aquella auditoría” y sí las risas de la infancia.

2. MÁRCATE OBJETIVOS REALISTAS

Tanto si eres trabajador por cuenta propia, como si lo eres por cuenta ajena (en cuyo caso deberás acordarlo con la empresa) debes establecer objetivos alcanzables, puesto que nos encontramos en un estado de alarma y no en una situación habitual de teletrabajo, (el teletrabajo no es lo mismo que teletrabajar con niños) desde el principio hemos de medirnos en productividad y no en tiempo efectivo de trabajo, y siempre siendo conscientes de que probablemente, la eficacia no va a ser la misma que cuando trabajamos habitualmente.

Pero ojo, quizás te sorprendas a ti mismo de lo que eres capaz, y superes tus propias expectativas: ten en cuenta que los objetivos no son infranqueables, no te pares una vez que los hayas alcanzado y no desestimes el reto de superarte a ti mismo (y este es un consejo para toda la vida)

El asombroso poder de la Gamificación

Una de las formas de motivarnos (y de motivar a nuestros niños si también tienen que cumplir determinadas metas) es la gamificación de nuestras tareas, es decir, vamos a importar a nuestro mundo las estrategias que utilizan los juegos para resultarle tan atractivos a nuestra mente, ya que la conexión emocional se activa casi automáticamente. Desde la empresa educativa nos dan algunas pistas en su blog, y en cualquier caso, si queréis un post específico sobre cómo gamificar nuestros deberes, no dudéis en dejar un comentario.

3. INVOLUCRAR A LOS NIÑOS EN LA SITUACIÓN

Teletrabajar con niños no es fácil: Si tus hijos son lo suficientemente mayores como para entender por qué estamos confinados (y sin olvidar que nos cuesta entenderlo a nosotros…) explícales lo que está pasando. Como ya conocerás han surgido muchas iniciativas, colocar arcoíris en las ventanas, el aplauso de cada tarde, pero no nos referimos simplemente a momentos puntuales del día.

Es probable que antes del confinamiento pasases con tus hijos lo que algunos denominan como “tiempo de calidad” en el que podías prestarles mucha atención y realizabas las demás tareas, como organizar la casa, cuando tus hijos estaban ocupados otros cuidadores, colegio,…).

Las tareas del hogar: el nuevo «tiempo de calidad»

Lo que proponemos en este post es involucrarles en las tareas que puedas compaginar con ellos, como por ejemplo las tareas del hogar, y consecuentemente, estos ratos pasen a ser “tiempo de calidad”. Otro de los objetivos de esta propuesta es que cocinar, poner lavadoras, barrer, doblar la ropa, no te ocupen tiempo extra después (ya que lo necesitarás todo para dedicar a teletrabajar con niños)

Con cierta edad pueden realmente ayudar a cocinar, lavar la verdura, doblar la ropa, limpiar el polvo…pero si no, siempre pueden recolocar las patatas en la cesta, o traer unos juguetes a la cocina para hacerte compañía. Qué hay de sacar todos los botecitos del cuarto de baño para poder limpiarlo, y después ¡volverlos a colocar! Recuerda que no tenemos prisa, vamos a trabajar por objetivos, así que si tardamos un poco más de lo normal en pasar el aspirador ¿qué importancia tiene?

4. ESTABLECER RUTINAS

Una de las formas de hacer partícipes a los niños es establecer unas rutinas claras y cumplirlas cada día. Si tus hijos todavía son demasiado pequeños, intenta mantener sus horarios habituales, con cierta flexibilidad, por supuesto, para que puedas contar con algo de tiempo para ti al finalizar la jornada o encontrar esos minutos en los que «teletrabajar con niños»

Si tus hijos son ya “niños” y no “bebés”, podréis acordar juntos estas rutinas, escribirlas, e incluso dibujarlas. Dentro de unos años podréis reíros de aquel dibujo que tuvisteis colgado en la nevera durante un tiempo aún por determinar.

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Es el momento de descubrir la Disciplina Positiva

Algunas familias incluso acuerdan “premios” en forma de pegatinas, dibujos o incluso dinero, si se cumplen estas rutinas – objetivo. Desde aquí creemos que la satisfacción del deber cumplido es más que suficiente, pero cada uno debe gestionarlo como mejor considere. En este sentido os dejamos los enlaces a diversos expertos en Disciplina Positiva, a los que podéis recurrir para entender ciertos comportamientos y para obtener un sinfín de ideas:

5. PLANIFICACIÓN DE TIEMPOS Y ESPACIOS

Con tu pareja: la difícil tarea de distribuir el tiempo y los lugares del hogar

Tanto si convives con tu pareja como si estáis separados, para teletrabajar con niños planificarse con esta persona es más necesario que nunca, y aun así ya os anticipamos que seguro, seguro, habrá interrupciones.

Si vivís juntos, podéis establecer horarios y zonas de trabajo claras para cada uno de vosotros, es decir, el que requiera más concentración o tenga una reunión telemática, deberá aislarse durante un período de tiempo determinado en un cuarto de la casa, mientras que en los ratos en que uno de los miembros pueda hacer tareas que requieran un poco menos de concentración, podrá trabajar cerca de los niños, lo cual sabemos que es un arma de doble filo, ya que los tendrá “vigilados” pero tendrá que trabajar con el jaleo y múltiples interrupciones.

Otras formas de distribuir los horarios

El tiempo no tiene por qué dividirse necesariamente en mañana y tarde, también se pueden establecer bloques de horas, y hacerlos acordes a ciertas tareas relacionadas con el cuidado de los hijos (por ejemplo, uno da de comer al bebé mientras otro trabaja, y después el otro le baña y le duerme mientras el uno trabaja)

Por otro lado, existen unas franjas horarias que la mayoría de las personas invertían en madrugar y transporte antes de la cuarentena, de las que quizás puedas obtener unos preciados minutos de trabajo.

Si sois una pareja separada y la situación os permite mantener vuestros acuerdos de custodia (lo que no siempre es posible, por ejemplo en los casos en que uno de los dos es personal sanitario), podréis optimizar los días de teletrabajo en que no estéis con vuestros hijos, y comportaros como una familia monoparental cuando tengáis la prole a vuestro cargo.

Familias monoparentales: más difícil todavía

En el caso de que seas una familia monoparental, y sobre todo si tus hijos son muy pequeños, consideramos que apelar a la empatía profesional de tu empresa, compañeros y clientes es necesario. Deberán entender qué teletrabjar con niños es una situación excepcional, y consecuentemente podrás comunicarte telefónicamente o por correo electrónico en momentos muy puntuales del día. Para avanzar el grueso del trabajo puedes utilizar los rangos horarios en que tus niños descansen, lo que no siempre es factible, y que probablemente te obligará a madrugar mucho o a acostarte de madrugada.

Parece obvio, pero no lo es

Respecto a la planificación de horarios, también es recomendable diferenciar entre los días de diario y los fines de semana (en los que estamos seguros que querrás también avanzar con ciertas funciones laborales), pero estos días parece que nos justificamos y podemos ser un poco más laxos de lo habitual con ciertas actividades de ocio y entretenimiento.

6. ORGANIZA TUS ACCIONES LABORALES

Para optimizar la eficacia de tu actividad, te recomendamos que al terminar la jornada, y dando por hecho que no habrá sido continuada, puedas organizar las tareas del día siguiente. Ahora que ya llevamos unas semanas de experiencia es probable que hayas identificado ciertos tipos de tareas que se repiten, por ejemplo:

_Leer correos electrónicos

_Escribir correos electrónicos

_Realizar llamadas telefónicas

_Enviar presupuestos

_Revisar datos

_Controlar costes

_Reuniones telemáticas

_Redactar informes o tareas de producción de documentos

Identifica qué nivel de concentración requieren las tuyas, y agrúpalas también por tiempos, es decir, habrá llamadas que puedas hacer en 5 min y llamadas de 30 min. Sorprendentemente descubrirás que hay pequeñas acciones que puedes realizar en momentos insospechados del día (por ejemplo mientras los niños desayunan) y que te liberarán de carga en los momentos de máxima concentración, que así podrás utilizar en los temas que más lo requieran.

Es el momento de familiarizarse con el visual thinking

Además, el haber visualizado “lo que tienes que hacer” y ver cómo se va completando, animará a tu cerebro a seguir trabajando y a cumplir el siguiente objetivo. Aquí el visual thinking puede ayudarte, escribiremos cómo próximamente.

7. ES LÍCITO DESAHOGARSE

En anteriores posts hemos defendido la comunicación telemática en tiempo real, pero siempre si es posible. Es importante que externalicemos nuestros sentimientos, (pues teletrabajar con niños puede llegar a ser muy estresante), para que dejen de dar vueltas dentro de nuestra cabeza generándonos ansiedad, por este motivo, si tienes la suerte de contar con una pareja, intenta describir cómo te sientes en un momento en el que te encuentres los más relajado posible, y si identificas necesidades o puntos en los que puede ayudarte sé claro y amable a la hora de expresarlos, se trata de mejorar la convivencia entre todos.

Si prefieres recurrir al apoyo fuera de casa, pero no tienes tiempo de realizar una llamada en tiempo real, recuerda que una de las ventajas que nos han ofrecido las nuevas tecnologías, es la posibilidad de enviar la comunicación y que la otra persona la atienda cuando pueda o quiera, por lo tanto, siempre puedes recurrir a un mensaje escrito o de voz, un auto-vídeo, o incluso un correo electrónico.

La tradición del diario

Algunas personas no cuentan con este apoyo y otras, aunque lo tengan, preferirán guardarse sus sentimientos, lo cual es muy respetable. Para estas personas recomendamos escribir y describir sus emociones, y si es a mano, mucho mejor. Tan solo necesitas papel y boli y no hace falta atesorarlo como un diario, puedes tirarlo después si quieres, lo importante es que vas a notar que al extraerlo de tu pensamiento, las soluciones u oportunidades de mejora se hacen obvias e incluso se relativiza la gravedad de la situación.

Si en posts anteriores hablábamos de establecer lazos con personas que no conviven con nosotros, además del reto de trabajar con niños en casa, lo que es seguro es que este confinamiento nos da la oportunidad de unirnos ante la adversidad como familia, como una verdadera familia de leones.

Esperamos vuestros comentarios, sugerencias y experiencias en los comentarios. No dejéis de admiraros y agradeceros el gran esfuerzo que estáis realizando. ¡Mucho ánimo a todos!

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